lunes, 21 de noviembre de 2016

Milford Sound o lo que se siente entrar en una cascada

Las fotos están sin editar, pero puede darles una idea de esto. Milford Sound es un fiordo al sur de la isla sur de Nueva Zelanda. Se va en ómnibus, largo, como 4 horas, con paradas y una vista espectacular, y te subís a un barco a recorrer. Tiene 9m de lluvia anual (eso dijeron) así que imaginen que llovía. Conseguí un barco chico, que se metía casi adentro del agua. La foto de arriba es el interior, con ventanas que parecían cuadros móviles.

Ese barco era casi igual al nuestro, para que vean la escala...

Esta y la anterior, es cuando nos bañamos con el agua que caía. Era impresionante la fuerza del agua al chocar con el mar. Estar tan cerca era intenso, alegre, fuerte, increíble. Parecería que me emocionó y me gustó.


No podían faltar animales, focas de piel (fur seals) y también vimos un pingüino, que ya verán la foto.
Potencia increíble.
No se si se llega a entender. Era un muro de piedra gigante, del que caía una cascadita. Impresiona.

Descubrí que la cámara es casi subacuática, como podrán ver, pero era imposible no estar afuera, que además llovía. La tapaba un poco con una capa, pero cuando sacabas las fotos se empapaba. 800 carilina para ir secándola. Se portó como los dioses.

Falta contarles que hacía frío, que tenías que darte algunas vueltas para adentro que había surtidor de te y café, para recuperar un poco. Pero maravilloso. Valió la pena las horas de micro, el frío, el agua, todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario