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jueves, 17 de noviembre de 2016

Diario de viaje y brújula



Estuve empezando el viaje desde acá. Buscando información, pensando qué quería ver y de qué manera. Así se armó el Diario de viaje, que me acompañará los próximos días. Me llegó un bellísimo regalo de Martín H., que ya otras veces hizo que mis viajes fueran más ricos con estos juegos y propuestas de viaje.
Esta vez, esta es su propuestas: te mando un dispositivo diseñado especialmente para perderse a propósito en lugares desconocidos. Dicen que perderse es la mejor forma de conocer un nuevo lugar, y como está en nuestra naturaleza intentar no perdernos, este dispositivo ayuda a no darnos bola a nosotros y que él decida por nosotros.
Ya les contaré más.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Y quiero que me acompañe...

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.


Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.


Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.


Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.



C. P. Kavafis.