Pero finalmente, ya con la cena llegó (estaba hermosa, sin bañarme y con la misma ropa con la que dormí en el avión y caminé como descosida). No saben el placer de reencontrarme con todo lo que tenía, me parecía maravilloso.
Bueno, con el tiempo iré subiendo fotos, por ahora va una de Praga.
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