Así me recibió Berlín. Nevada, de noche aunque era de tarde. Una amable mujer berlinesa prácticamente me acompañó de la estación de tren al hotel. Me vino bárbaro porque estaba perdidísima. Me pasa en esas circunstancias que quizás encontré la calle, pero no se para que lado tengo que caminar. La orientación no es lo mío. Esta era la vista de mi cuarto al llegar...
Tienen unos osos grandotes por toda la ciudad, intervenidos por artistas y por otra gente. Es divertido ir encontrándolos mientras vas caminando por ahí. Además, en función del negocio que está atrás, imaginar por qué eligieron ese...
Este último me dió mucha pena. Estaba literalmente encerrado, en una zona no muy linda de la ciudad, y con esa pared de fondo, que estaba buenísima, pero... tener siempre eso a tus espalda y estar encerrado...hummm
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